Todos corren, todos hacen, todos viven. ¿Y yo? ¿Por qué no puedo? A veces intento hacer un esfuerzo por mí, pienso que tal vez esta vez podré correr, crear y vivir al igual que todos. Pero se ve tan lejano. Y más que lejano, inalcanzable. Quería ser artista, pero nunca me sentí lo suficientemente buena. Quería dirigir cine, pero mis ideas me suenan vacías. Quería ser escritora, pero lo que escribo no me sabe a nada, me parece insípido. Siempre hay un “pero” detrás de todo lo que quiero. Pero esto. Pero aquello. Pero yo. Y al final no hago nada, porque los peros me aplastan, o porque mi mente ya me ha vencido antes de empezar. ¿Cuándo voy a hacer algo sin sentir que no valgo? Tengo mil ideas en la cabeza, mil imágenes, palabras, escenas, como si mi mente no pudiera dejar de crear. Pero justo cuando creo que puedo empezar, algo dentro de mí se quiebra. Una voz aparece. Una pequeña sentencia que me dice que no soy capaz. ¿Lo soy? ¿Soy capaz? ¿Por qué siento que no? Y me dicen floja p...